Diseno sin titulo 33

Reduce el desperdicio alimentario

Hoy quiero hablar un poco de cómo podemos evitar el desperdicio alimentario, con estrategias prácticas, recetas deliciosas y con trucos caseros. Creo que es algo que conviene recordar de vez en cuando porque, aunque tengamos buenas intenciones y sepamos que es importante no tirar la comida, al final del día o de la semana siempre acabamos tirando algo al cubo de la basura (por lo menos, a mi me pasa más de lo que me gustaría).

El cambio empieza en tu cocina

Muchas veces compramos demasiada comida, ya sea porque queremos probar recetas nuevas, o porque pensamos que vamos a cocinar más en casa, o porque ya que estamos en la tienda aprovechamos para llenar el carro…Pero pasan los días no has cocinado más ni probado recetas nuevas, y descubres que parte de la compra se ha estropeado, así que termina en la basura. A mí me ha pasado más de una vez, el problema es que no se trata sólo de tirar comida, también desechamos recursos y tiempo también. Así que he decidido implementar hábitos conscientes en mi cocina, y ahora siento que cocino con propósito, que ahorro dinero y, además, que aporto mi granito de arena al planeta.

Por qué reducir el desperdicio alimentario transforma nuestra vida

Reducir lo que tiramos a la basura no sólo ayuda al planeta, también tiene beneficios reales en nuestro bolsillo e, incluso, en nuestra salud emocional.

  • Ahorras dinero, ya que al aprovechar mejor lo que compras evitas gastar de más.
  • Cuidas el medio ambiente: menos desperdicio significa menos emisiones contaminantes.
  • Ganas tiempo: planificar las comidas y la compra evita que hagas compras impulsivas.

7 pasos poderosos para reducir el desperdicio alimentario en casa

1. Planifica tus comidas

Antes de ir al supermercado, comprueba lo que ya tienes en la despensa y piensa en qué puedes preparar esta semana con ello. Esto te ayuda a evitar comprar productos que al final no vas a usar, y te ayuda a simplificar tu compra.

2. Haz una lista de la compra inteligente

Llevar una lista de la compra clara y concisa te ayuda a priorizar lo que necesitas de verdad. Hay que evitar esas ofertas que parecen buenas, pero que, al final, acaban en la basura.

3. Compra sólo lo que vas a usar

A veces, lo que te ayuda a ahorrar no es comprar productos en oferta, sino comprar lo que cabe en tu frigo y que realmente vas a usar. En lugar de hacer una gran compra una vez al mes o cada 15 días, compra más a menudo, y en cantidades que realmente consumirás.

4. Almacena bien los alimentos

Guarda las verduras en la zona más fría del refrigerador, y los alimentos delicados en envases herméticos. Etiqueta y usa el sistema FIFO, first in first off (lo que primero entra, primero sale), para no olvidar nada en el fondo de la nevera.

5. Transforma tus sobras de manera creativa

Unos restos de pan pueden convertirse en un pudding, una zanahoria a punto de estropearse puede acabar en una crema deliciosa… Ya habrás leído mi receta de “croquetas de cocido”, por ejemplo, todo un homenaje al aprovechamiento.

6. Guarda lo que sobra

El congelador es tu gran aliado. Puedes congelar los alimentos que sobren en porciones, congelar las frutas que van a estropearse para hacer batidos, congelar el pan en rebanadas listo para hacer tostadas, o congelar caldos y salsas. Así, siempre tendrás comida lisa para usar en la reserva.

7. Comparte o composta lo que ya no puedes usar

Si sabes que no vas a consumir algo a tiempo, considera donarlo a un vecino o a alguna asociación. Y si ya no es apto, compostar (si puedes), devuelve los nutrientes a la tierra, en lugar de acabar en un vertedero.

Cómo aprovechar restos: receta ejemplo con garbanzos fritos

Hablar está bien, pero ponerlo en práctica es aún mejor, así que te dejo una receta rápida y deliciosa con esos garbanzos cocidos que, a veces, sobran después de hacer un guiso.

Ingredientes

  • 1 taza de garbanzos cocidos (pueden ser en conserva, bien escurridos)
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • Especias al gusto: pimentón, ajo en polvo, comino, pimienta…

Preparación

  1. Precalienta el horno a 200 ºC.
  2. Mezcla los garbanzos con el aceite y las especias en un bol.
  3. Extiéndelos en una bandeja forrada con papel vegetal.
  4. Hornéalos 20-25 minutos, o hasta que estén dorados y crujientes.

Son perfectos como snack saludable, topping para ensaladas, o para un picoteo improvisado. Una prueba más de que con un poco de creatividad, nada se tira.

Estrategias extra para un hogar sin desperdicio

  • Aprovecha el agua de cocer las verduras para hacer sopas o salsas.
  • Haz caldos con cáscaras limpias de zanahoria, cebolla o puerro.
  • Reutiliza el café molido como exfoliante natural o para la tierra de tus plantas.
  • Guarda ajo y cebolla picada en aceite en cubitos de hielo: ¡listos para el sofrito!

Cómo conservar alimentos y alargar su vida útil

  • Frutas: guárdalas en la nevera cuando estén maduras, así duran un poco más. Como última opción, las puedes congelar.
  • Pan: congélalo en rebanadas y tuéstalo cuando lo necesites.
  • Verduras de hoja: envuélvelas en un papel de cocina dentro de una bolsa o tupper, para que duren más.
  • Queso: guárdalo en un recipiente hermético, esto evita que se seque y pierda aroma.

Preguntas frecuentes sobre desperdicio alimentario

¿Qué alimentos se desperdician más en los hogares?

Creo que serían el pan, las frutas, verduras y lácteos los que suelen acabar en la basura. Sin embargo, creo que también son los más fáciles de aprovechar.

¿Se puede congelar todo tipo de comida?

No todo. Las verduras de hoja tierna pierden textura, pero sí puedes congelarlas para hacer sopas o cremas, por ejemplo.

¿De verdad se ahorra dinero reduciendo desperdicio?

Sí. Créeme, cuando aprovechas todo lo que compras, descubres nuevas recetas que puedes hacer con lo que ya tienes y vas menos al supermercado, ¿qué mejor forma de ahorrar?

¿Qué hago si cocino de más?

Divide la comida en raciones, y congela lo que no vayas a comer en los próximos días, o transforma el plato en otra preparación. Hay muchas recetas de aprovechamiento que puedes usar.

Reducir el desperdicio alimentario no se trata de hacerlo todo perfecto, sino de ir dando pequeños pasos sencillos pero constantes. Cada vez que aprovechas un alimento, no sólo ahorras dinero y cuidas tu salud, también mandas un mensaje de respeto al planeta.

La próxima vez que veas una fruta madura, piensa que aún puede ser un batido dulce. O ese pan duro, que aún guarda la magia de convertirse en unas torrijas irresistibles.

Y ahora me gustaría escucharte a ti:

  • ¿Cuál es tu truco favorito para aprovechar sobras?
  • ¿Has probado alguna receta de aprovechamiento que te haya sorprendido?

Déjalo en los comentarios y comparte esta entrada con alguien que también quiera vivir de forma más consciente y deliciosa.

 

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