Huevos cocidos con bechamel: una receta fácil, cremosa y con sabor a hogar.

Porciones: 4 Tiempo total: 10 mins Dificultad: Principiante

Aprende a preparar huevos cocidos con bechamel paso a paso. Una receta fácil, económica y deliciosa con todo el sabor de la cocina casera. Los huevos cocidos con bechamel son perfectos para cualquier ocasión. Incluye trucos, conservación, historia y preguntas frecuentes sobre huevos cocidos con bechamel.

Una receta con historia y sabor de siempre,

Los huevos cocidos con bechamel son un plato que ha pasado de generación en generación, en muchas casas españolas se preparaban cuando había que aprovechar los huevos o la salsa que había sobrado de otras comidas. Era un plato humilde, pero lleno de ingenio, como tantos de nuestra cocina tradicional.

La bechamel, que viene de la cocina francesa, se integró tan bien en nuestra gastronomía que hoy la sentimos casi nuestra. Combina con todo y tiene ese poder de convertir un plato sencillo en algo especial.

Si lo piensas, este plato es pura tradición, el huevo representa lo básico, la bechamel aporta suavidad y el gratinado final le da ese toque de celebración. Con el tiempo se han hecho muchas versiones, desde los huevos rellenos con bechamel y atún, hasta los que llevan espinacas o jamón. Pero la esencia sigue siendo la misma: un plato reconfortante que nunca falla.

Además, los huevos cocidos con bechamel se pueden adaptar a diferentes gustos y preferencias, lo que los hace aún más versátiles en la cocina.

Trucos para que queden perfectos.

  1. No cuezas los huevos demasiado o las yemas se pondrán oscuras.
  2. Añade la leche poco a poco a la bechamel mientras remueves sin parar, para que quede sin grumos.
  3. Si se espesa demasiado, añade un chorrito de leche caliente y mezcla bien.
  4. Usa queso que gratine bien, como emmental o gouda.
  5. Si te sobra bechamel, guárdala para una cena rápida con verduras o pasta.

Variantes deliciosas de la receta.

Huevos con bechamel y atún.

Es la versión más clásica, sólo tienes que mezclar las yemas cocidas con atún desmenuzado y un poco de bechamel antes de rellenar los huevos. Quedan suaves y con un sabor que gusta a todos.

Huevos con bechamel y jamón.

Perfectos para quienes prefieren un toque salado. El jamón combina de maravilla con la bechamel y aporta ese sabor intenso que tanto recuerda a la cocina de antes.

Una de las variantes más populares son los huevos cocidos con bechamel y atún, una combinación que siempre gusta.

Si quieres experimentar, prueba los huevos cocidos con bechamel y jamón; son una opción deliciosa y muy satisfactoria.

Huevos con bechamel y espinacas.

Una opción más ligera y muy sabrosa. Puedes picar las espinacas cocidas y mezclarlas con las yemas antes de rellenar, es una forma estupenda de añadir verdura sin que nadie proteste.

Huevos con bechamel y champiñones

Otra variante interesante son los huevos cocidos con bechamel y espinacas, ideales para los que buscan una opción más saludable.

Si te gustan los sabores suaves, los champiñones salteados picados le dan un toque especial. Además, hacen que el plato sea más completo.

También puedes probar los huevos cocidos con bechamel y champiñones para un sabor diferente y delicioso.

Cómo conservar los huevos con bechamel.

Recuerda que los huevos cocidos con bechamel son perfectos para resaltar cualquier celebración o comida familiar.

Si te sobran o los quieres preparar con antelación, puedes conservarlos sin problema. Déjalos enfriar por completo antes de taparlos y guárdalos en un recipiente hermético en la nevera. Aguantan perfectamente dos o tres días.

Cuando los vayas a servir, caliéntalos en el horno a temperatura suave, unos diez minutos a 160 grados. Si ves que la bechamel se ha espesado demasiado, añade una cucharada de leche y mezcla bien antes de calentarlos.

No te recomiendo congelarlos, porque la bechamel pierde textura al descongelarse, pero sí puedes guardar la salsa por separado y usarla más adelante.

Historia y curiosidades del plato.

Este plato tiene raíces muy caseras, aunque no figura en los grandes recetarios, ha estado siempre en las mesas de las familias españolas.
Era típico aprovechar los huevos que sobraban de otros platos y la bechamel de las croquetas o los canelones.

Finalmente, si quieres hacer un plato especial, los huevos cocidos con bechamel siempre serán una elección ganadora.

Así que no dudes en preparar tus propios huevos cocidos con bechamel y disfrutar de su increíble sabor.

Con el tiempo se convirtió en una receta habitual en los menús de domingo o en las comidas familiares. Su aspecto dorado y cremoso la hace perfecta para días especiales, pero su sencillez permite disfrutarla en cualquier momento.

En algunas zonas se conoce como huevos gratinados, y hay versiones que se acompañan con salsa de tomate o verduras. Cada casa tiene su toque personal, y eso es lo bonito de las recetas tradicionales, que se transforman sin perder su esencia.

huevos cocidos con bechamel

Huevos cocidos con bechamel: una receta fácil, cremosa y con sabor a hogar.

Tiempo de preparación 5 mins Tiempo de cocción 5 mins Tiempo total 10 mins Dificultad: Principiante Porciones: 4

Descripción

Una receta rápida y deliciosa donde las haya!

Ingredientes

Instrucciones

Vídeo
  1. Prepara los huevos

    Pon los huevos en un cazo con agua fría y una pizca de sal.
    Cuando empiece a hervir, cuenta diez minutos. Pasado el tiempo, escúrrelos y pásalos por agua fría para cortar la cocción.
    Pélalos con cuidado y pártelos por la mitad a lo largo.

    Para una receta lista en menos de 10 minutos usa huevos ya cocidos

  2. Preparar la bechamel

    Prepara la bechamel como se indica en el paquete. Si tienes tiempo, puedes hacerla casera.

    La bechamel tiene que quedar cremosa, ni demasiado líquida ni demasiado densa. Si es para cubrir los huevos, mejor que tenga una textura suave.

     

  3. Prepara el plato

    Corta los huevos a lo largo, añade el atún, el tomate y la bechamel por encima.

     

    Retira las yemas y resérvalas en un cuenco.
    Añade el relleno que prefieras, como atún, jamón o espinacas, y mezcla con un par de cucharadas de bechamel hasta que quede una masa uniforme.
    Rellena las mitades de los huevos con esta mezcla y colócalas en una fuente apta para el horno, con la parte cortada hacia abajo. 
     
  4. Añade el queso y gratina

    Espolvorea queso rallado por encima 
    Mételo en el microondas a máxima potencia un par de minutos, hasta que la superficie esté dorada.

    Sácalos con cuidado y deja que reposen unos minutos antes de servir.

Nota

Aunque la receta es fácil, hay algunos detalles que conviene cuidar.

  1. No dejes que la bechamel hierva demasiado, o se pegará al fondo.
  2. Si los huevos se te rompen al pelarlos, mételos antes en agua fría con un chorrito de vinagre, se pelan mejor.
  3. No uses queso demasiado fuerte para gratinar o tapará el sabor del plato.
  4. No los gratines demasiado tiempo, sólo hasta que estén dorados.
  5. No los recalientes en microondas a potencia alta, la bechamel se puede cortar.

Preguntas frecuentes

¿Puedo hacer la bechamel sin mantequilla?

Sí, puedes usar aceite de oliva. Cambia el sabor, pero queda igual de cremosa.

¿Qué leche es mejor usar?

La leche entera da más cuerpo a la salsa, aunque también puedes usar semidesnatada si prefieres una versión más ligera.

¿Puedo hacerlos sin horno?

Sí, puedes cubrirlos con la bechamel caliente y servirlos directamente, sin gratinar. Quedan igual de buenos.

¿Se pueden hacer con antelación?

Claro. Puedes tenerlos montados con la bechamel por encima y gratinarlos justo antes de servir. Así estarán perfectos.

¿Qué acompañamiento les va bien?

Una ensalada fresca, un poco de arroz blanco o unas verduras al vapor. Es un plato contundente, así que algo ligero al lado va genial.

Cómo servirlos y disfrutarlos.

A mí me gusta servirlos en una fuente grande, recién gratinados, con ese dorado tan bonito en la parte de arriba. A veces, espolvoreo un poco de perejil picado, le da color y un toque fresco.

Son ideales como plato principal, pero también puedes hacer versiones más pequeñas para un aperitivo o una cena informal. Lo que más me gusta de esta receta es que siempre triunfa, es de esas comidas que nadie rechaza. Tiene el punto justo de sabor, la textura cremosa de la bechamel y la suavidad del huevo cocido.

Y aunque parezca un plato de otra época, sigue teniendo ese encanto de las recetas de siempre, las que huelen a hogar y saben a cariño.

Hay algo muy reconfortante en este tipo de recetas, no tienen complicaciones, pero el resultado es siempre agradecido. Y además, se prestan a improvisar: si te falta un ingrediente, puedes adaptarlos sin problema.

Cuando los sirvo, normalmente los acompaño con una ensalada, o un poco de pan, para aprovechar la salsa, y te aseguro que no queda ni rastro en el plato.

Los huevos cocidos con bechamel son una joya de la cocina casera, fáciles, sabrosos y económicos, tienen todo lo que hace grande a una receta tradicional. Son de esas comidas que reconfortan, que huelen a casa y que te hacen disfrutar sin complicaciones.

Además, admiten mil variantes, se preparan con antelación y gustan a todo el mundo.
Si nunca los has hecho, anímate. Y si ya los conoces, dale tu toque personal, porque en la cocina, lo más bonito es eso: poner algo de ti en cada plato.

¿Tú también haces huevos con bechamel en casa? Cuéntame en los comentarios cómo los preparas o qué toque personal les das. Me encantará leerte.

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