Aprende a preparar albóndigas en salsa de tomate y vino blanco en olla lenta. Una receta casera, tierna y llena de sabor, con historia, consejos de conservación y variaciones irresistibles
La magia de las albóndigas caseras
Amiga, no sé tú, pero para mí las albóndigas caseras son puro abrazo en forma de plato. Me recuerdan a los domingos en casa de mi abuela, cuando el olor de la salsa invadía la cocina y todos sabíamos que nos esperaba algo especial. Y es que las albóndigas son de esos platos que siempre entran bien, verdad?
Lo bonito de las albóndigas es que son universales: hay versiones en casi todos los países del mundo, desde las italianas con pasta, hasta las suecas de Ikea que ya son famosas. Pero la esencia siempre es la misma: carne picada, bien aderezada, y convertida en pequeñas bolitas tiernas, que se cocinan en una salsa sabrosa.
Hoy quiero compartir contigo una de mis recetas favoritas: albóndigas en salsa de tomate y vino blanco cocinadas en olla lenta. Porque si las albóndigas ya son mágicas de por sí, en la olla lenta alcanzan otro nivel: se funden los sabores, la carne queda melosa y la salsa se convierte en un espectáculo.
Un poco de historia: el viaje de las albóndigas
La palabra “albóndiga” viene del árabe hispánico al-búnduq, que significa “bola pequeña” o “avellana”. Fueron los árabes quienes introdujeron esta preparación en la península durante la Edad Media, y desde entonces se adaptó a la tradición española.
Con el tiempo, las albóndigas se convirtieron en un plato imprescindible en muchas casas. Se hacían con la carne que hubiera por casa (ternera, cerdo, pollo, cordero), y se acompañaban con salsas que variaban según la región: tomate en el sur, almendras en el este, vino en el centro… Lo curioso es que, aunque son humildes, siempre han tenido un aire festivo: preparar albóndigas era dedicar tiempo y cariño a la familia.
Por qué usar la olla lenta para las albóndigas
La olla lenta (slow cooker o crockpot), es uno de esos inventos que han vuelto con fuerza, porque encajan muy con nuestro ritmo de vida. Te cuento sus ventajas para esta receta:
- Carne tierna sin esfuerzo: la cocción lenta hace que las albóndigas queden jugosas, sin resecarse.
- Salsa concentrada y sabrosa: el tomate y el vino se reducen poco a poco, creando una salsa espesa y llena de matices.
- Cocina sin prisas: puedes preparar las albóndigas, dejarlas en la olla y olvidarte hasta la hora de comer.
- Ahorro energético: gasta menos que un horno y mantiene el calor estable.
- Receta más ligera: al no freír intensamente, las albóndigas absorben menos grasa.
Albóndigas en salsa de tomate y vino blanco en olla lenta: un plato casero con alma
Descripción
Un plato reconfortante y delicioso al que nadie podrá resistirse ^^
Ingredientes
Instrucciones
-
Preparar las albóndigas
En un bol grande mezcla la carne con el huevo, el pan remojado en leche y escurrido, el ajo y el perejil. Sazona con sal y pimienta.
Forma bolitas del tamaño de una nuez.
Pásalas ligeramente por harina. Esto ayuda a que mantengan su forma en la salsa.
-
Dorar (opcional pero recomendable)
En una sartén con un poco de aceite, dora las albóndigas rápidamente por fuera. No tienen que cocinarse del todo, sólo sellarse para que no se deshagan en la olla lenta
-
Preparar la salsa
En la misma sartén, sofríe la cebolla y el ajo hasta que estén dorados.
Añade el tomate triturado, el vino blanco, la hoja de laurel, sal, pimienta y una pizca de azúcar. Deja que hierva 5 minutos.
-
Cocinar en la olla lenta
Pasa la salsa a la olla lenta y coloca las albóndigas dentro.
Cocina en baja (LOW) 6-7 horas, o en alta (HIGH) 3-4 horas.
Al final tendrás unas albóndigas tiernas, con la salsa espesa y llena de sabor.
Nota
- Usa carne mixta (ternera y cerdo), da más jugosidad.
- No te saltes el sellado de las albóndigas, ayuda a mantener su forma.
- Ajusta la acidez del tomate con un poco de azúcar, o zanahoria rallada.
- Si quieres una salsa más fina, tritúrala antes de añadir las albóndigas.
- Para un toque diferente, añade hierbas como tomillo o romero.
Cómo conservar las albóndigas en salsa
- En la nevera: se conservan 3-4 días en un recipiente hermético.
- Congeladas: puedes congelarlas ya cocinadas hasta 3 meses. Acuérdate de descongelarlas lentamente en la nevera antes de recalentarlas.
- Recalentar: siempre mejor en cazuela a fuego lento o en la olla lenta, para que no se resequen.
Variaciones deliciosas
- Albóndigas de pollo con salsa de vino blanco, más ligeras.
- Albóndigas con salsa de almendras, para darle un aire más tradicional andaluz.
- Albóndigas picantes, con un poco de guindilla en la salsa.
- Albóndigas rellenas de queso, una sorpresa irresistible en cada bocado.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden hacer sin dorar previamente?
Sí, pero corres el riesgo de que se deshagan un poco más en la cocción. Dorarlas por unos minutos marca la diferencia.
¿Qué vino blanco usar?
Uno seco y suave, que no sea dulce. Recuerda que cuanto mejor sea el vino, mejor la salsa.
¿Se puede sustituir el tomate triturado por frito de bote?
Sí, pero entonces tendrás una salsa más dulce y espesa. Reduce la cantidad de azúcar añadida.
¿Cómo consigo que queden más ligeras?
Hazlas al horno o en la freidora de aire antes de meterlas en la salsa. También puedes usar carne de pollo o de pavo.
Un guiso con historia que nunca falla
Las albóndigas en salsa de tomate y vino blanco en olla lenta son una de esas recetas que combinan lo mejor de la tradición con la comodidad de la cocina moderna. Un plato que huele a casa, a recuerdos, a momentos compartidos alrededor de la mesa.
Si aún no has probado a cocinarlas en la olla lenta, te invito a hacerlo. Te prometo que el resultado es tan espectacular que se convertirán en un fijo de tu recetario.
¿Te animas a preparar estas albóndigas? Me encantaría que me lo cuentes en comentarios: ¿las prefieres con vino blanco, con vino tinto, con salsa de almendras… o las clásicas con tomate?
Y si esta receta te ha gustado, compártela con alguien que adore la cocina casera y suscríbete al blog para seguir disfrutando de más recetas llenas de sabor, historia y cariño. No dejes de probar otras recetas en olla lenta.


