Vamos a preparar carne de membrillo casera, un postre tradicional con siglos de historia. Descubre su origen, receta paso a paso y trucos de conservación.
La carne de membrillo, también conocida como dulce de membrillo, es un postre que forma parte de la memoria culinaria de España y de muchos países mediterráneos. Su origen se remonta a siglos atrás, cuando el membrillo se usaba no sólo como fruta, sino también como remedio natural, gracias a sus propiedades digestivas.
El membrillo, una fruta áspera y de sabor fuerte cuando está cruda, necesitaba transformarse para poder disfrutarse. Así nació la idea de cocerlo con azúcar hasta obtener una pasta densa, aromática y de un color ámbar rojizo. Este dulce se popularizó en la Península Ibérica durante la Edad Media, y pronto se convirtió en una delicia muy apreciada en hogares y conventos. Con el tiempo, la carne de membrillo se extendió a América Latina, donde aún hoy forma parte de la repostería casera. Lo más fascinante es que, a pesar de los siglos, sigue preparándose casi igual que antes: con fruta, azúcar y paciencia.
Vamos a preparar carne de membrillo casera, un postre tradicional con siglos de historia. Descubre su origen, receta paso a paso y trucos de conservación.

Lava bien los membrillos para quitar la pelusa que recubre su piel. Pélalos, quítales las semillas y córtalos en trozos medianos.

Pon los trozos en una olla grande con un poco de agua (lo justo para cubrirlos), y el zumo de limón.
Cocina a fuego medio hasta que estén blandos.
Escurre el exceso de agua y tritura los membrillos hasta obtener un puré espeso.
Pesa el puré obtenido y añade la misma cantidad de azúcar (puedes reducirlo un poco si quieres menos dulzor).
Vuelve a poner la mezcla al fuego, removiendo constantemente para que no se pegue.
Este paso requiere paciencia: la mezcla debe cocinarse a fuego lento durante 45-60 minutos, hasta que adquiera un color rojizo y una textura densa.
Vierte la mezcla caliente en moldes o recipientes de cristal previamente engrasados.
Deja enfriar a temperatura ambiente antes de tapar y guardar en la nevera
· Usa membrillos bien maduros, tendrán más aroma y sabor.
· Añade una ramita de canela durante la cocción para darle un toque especial.
· Cuanto más tiempo cuezas la mezcla, más oscuro quedará el dulce.
La forma más tradicional de disfrutarla es junto con queso curado, creando un contraste perfecto entre dulce y salado. También puedes usarla para rellenar empanadillas dulces, tartas o bizcochos.
Sí, pero recuerda que el azúcar no sólo endulza, también conserva. Si reduces la cantidad, el dulce durará menos tiempo.
Sí, ambos nombres se refieren al mismo postre, aunque en algunas regiones prefieren una u otra denominación.
Claro, es una de las recetas más populares en este robot de cocina. Se ahorra tiempo y no tienes que remover constantemente.
Preparar carne de membrillo casera no es sólo hacer un postre, es revivir una tradición que nos conecta con nuestras raíces. Es un dulce que acompaña meriendas, sobremesas familiares y que, con su sencillez, nos recuerda que lo auténtico nunca se pierde.
¿Y tú? ¿Lo prefieres solo, con queso o en postres más elaborados? Cuéntamelo en los comentarios, me encantará saber cómo disfrutas este manjar.
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