Aprende a preparar una empanada de jamón York y queso casera, fácil y deliciosa. Te cuento el paso a paso, mis trucos para que quede perfecta y cómo conservarla.
Hay recetas que te alegran el día solo con oírlas, tienen ese algo que huele a casa, a meriendas improvisadas o a cenas rápidas en las que todo sale bien. La empanada de jamón York y queso es una de esas maravillas que nunca fallan, gusta a todo el mundo, se prepara sin complicaciones, y desaparece de la mesa más rápido de lo que tarda el horno en calentarse!
Si hay una receta que nunca decepciona, es esta, la empanada de jamón York y queso tiene ese equilibrio perfecto entre lo sencillo y lo irresistible. Es ideal para cualquier ocasión, cenas, meriendas, cumpleaños o comidas al aire libre.
Me gusta porque puedo prepararla con antelación, se conserva bien y está igual de rica caliente que fría. Además, los ingredientes son de los que siempre tienes por casa y puedes adaptarla a tu gusto.
Añade champiñones laminados, le dan un sabor más profundo y combinan de maravilla con el queso.
Incorpora pimiento rojo o verde cortado en tiras. Aporta color, dulzor y una textura suave.
Si quieres algo rápido y ligero, usa hojaldre. Queda más crujiente y con un sabor delicado.
Para los que adoran los sabores intensos, mezcla parte del queso con un poco de queso azul o de cabra.
Haz empanadillas pequeñas con el mismo relleno. Son perfectas para picar o para llevar a un picnic.
Una de las cosas que más me gusta de esta receta es que aguanta perfectamente, y se puede disfrutar en distintos momentos.
Guárdala en un recipiente hermético o envuélvela en papel de aluminio, dura dos o tres días sin problema. Puedes comerla fría o calentarla unos minutos en el horno o la freidora de aire, para recuperar el crujiente.
Si te sobra, también puedes congelarla, déjala enfriar completamente, córtala en porciones y guárdala en bolsas aptas para congelación.
Cuando quieras comerla, caliéntala directamente en el horno sin descongelar.
La empanada es una receta con mucha historia, ya en la Edad Media se preparaban panes rellenos para conservar mejor los alimentos.
Con el tiempo, cada región fue creando su versión, y en España las empanadas se convirtieron en parte de la cultura gastronómica, sobre todo en Galicia, donde son todo un símbolo.
La versión de jamón York y queso es más moderna, pero mantiene esa esencia, un plato cómodo, sabroso y fácil de llevar. Perfecto para quienes disfrutan de la cocina práctica sin renunciar al sabor.
La empanada es muy versátil. Está deliciosa recién hecha, con el queso fundido, pero también fría, es perfecta para llevar a la playa o al campo. A mí me gusta cortarla en cuadrados y acompañarla con una ensalada fresca o un poco de tomate aliñado, si la preparas para una cena con amigos, un vino blanco o una cerveza suave le van genial.
Y si quieres que quede más bonita, puedes decorar la superficie con tiras de masa, o recortes, antes de hornearla.
Esta empanada tiene todo lo que me gusta de la cocina casera, es sencilla, rápida y equilibrada. Además, es una receta muy práctica, puedes hacerla con antelación, transportarla sin problema y adaptarla con lo que tengas a mano.
Y lo mejor de todo: le gusta a todo el mundo.
Empanada de jamón York y queso casera, fácil y deliciosa. Te cuento el paso a paso, mis trucos para que quede perfecta y cómo conservarla.

Corta los tomates en rodajas y sécalos con papel absorbente, para que la masa no se ablande.

Extiende una de las masas sobre papel de horno, coloca las rodajas de tomate y ponles un poco de sal y pimienta.
Despúes, añade el jamón york y el queso
Tapa con la otra masa

Sella los bordes de la empanada con ayuda de un tenedor.
Pinta la superficie con huevo batido, y decora con sésamo, orégano o albahaca (lo que más te guste)

Hornea a 200 grados centígrados 15 minutos, o hasta que la masa esté dorada, y listo!!
Sí, aunque la textura será un poco diferente. Quedará más tierna y menos crujiente.
Claro, el pavo funciona igual de bien que el jamón York y tiene un sabor más suave.
Cualquiera que funda bien. Mozzarella, gouda, havarti, o una mezcla de varios funcionan de maravilla.
Sí, sólo tienes que montar capas de pan, relleno y pan, y hornearlo unos minutos. Es una versión exprés muy buena.
Tres días en la nevera si está bien guardada o varias semanas si la congelas.
A veces la hago para una cena tranquila, otras para tener algo rico listo en la nevera, y confieso que me gusta tanto que incluso la tomo fría, con una ensalada o con un café con leche por la tarde.
Tiene ese sabor reconfortante que te abraza, el de las recetas que nunca fallan.
La empanada de jamón York y queso es de esas recetas que siempre apetece hacer, es sencilla, deliciosa y muy agradecida, perfecta para quienes disfrutan cocinando sin complicarse y quieren algo rico para compartir. Tiene ese encanto casero que no se pasa de moda y se adapta a cualquier ocasión, hazla un día y verás cómo se convierte en una de tus recetas favoritas.
¿Tú también haces empanadas en casa? Cuéntame cómo la preparas o qué ingredientes te gusta añadirle, me encantará leerte y probar nuevas versiones.