Cómo preparar guisantes con jamón en Mambo de Cecotec de forma fácil y deliciosa. Receta paso a paso, trucos, conservación y consejos para que queden perfectos siempre.
Hay recetas que no fallan nunca. De esas que huelen a cocina de casa, a comida rica sin complicaciones y a platos que apetecen cualquier día de la semana. Para mí, los guisantes con jamón son justo eso. Un clásico sencillo, rápido y lleno de sabor que, cuando lo preparo en la Mambo de Cecotec, se convierte además en una receta comodísima.
Si tienes Mambo y alguna vez te has preguntado si merece la pena hacer este plato en ella, ya te adelanto que sí, mucho. Quedan en su punto, el jamón se integra perfectamente, no ensucias casi nada y puedes olvidarte de estar removiendo.
Desde que tengo la Mambo, hay platos que directamente ya no concibo hacer de otra forma. Los guisantes con jamón son uno de ellos.
Lo que más me gusta de hacerlos en Mambo es que no se pegan, no se pasan, el jamón queda rico sin resecarse, los guisantes mantienen su textura y se hace todo en el propio vaso.
Además, es una receta ideal tanto si cocinas solo para ti como si tienes que preparar comida para varios días. Mientras la Mambo trabaja, tú puedes dedicarte a otra cosa, y eso, seamos sinceras, es oro puro.
Este punto es más importante de lo que parece. No todos los jamones funcionan igual en esta receta.
Mi recomendación es usar jamón serrano que no sea excesivamente salado. Córtalo en taquitos medianos, no muy pequeños.
Evita el jamón muy seco o demasiado curado, porque en la Mambo puede quedarse duro. Si el jamón es muy salado, reduce o elimina la sal del plato.
Antes de poner en marcha la Mambo, merece la pena preparar bien todo. Es cuestión de cinco minutos y marca la diferencia.
-Pela la cebolla y córtala en trozos grandes.
-Pela el ajo.
-Ten los guisantes listos.
-Mide el aceite.
-Deja el jamón fuera de la nevera unos minutos.
Esto ayuda a que todo se cocine de forma uniforme y el resultado sea mucho más equilibrado.
Con una receta tan sencilla, los pequeños detalles son los que marcan la diferencia entre un plato correcto y uno que de verdad apetece repetir. Después de hacerlos muchas veces en la Mambo, estos son los trucos que nunca me fallan.
La Mambo es potente, y en recetas con ingredientes delicados como los guisantes conviene usar siempre velocidades bajas. La velocidad 1 es ideal para que se cocinen sin romperse, ni quedar hechos puré.
El jamón ya aporta bastante sal, así que mi consejo es no añadir sal hasta el final. Prueba siempre antes de rectificar. Muchas veces no hace falta añadir nada más.
Aunque sea una receta rápida, no te saltes el sofrito ni acortes demasiado el tiempo. La cebolla bien pochada da dulzor y equilibra el sabor del jamón.
Si te gustan los guisantes con jamón un poco melosos, añade un chorrito de caldo o de vino blanco. No hace falta mucho, solo lo justo para que quede jugoso sin parecer una sopa.
Aunque es una receta fácil, hay errores bastante habituales. Te los cuento para que no caigas en ellos.
El jamón muy curado puede quedar duro al calentarse. Si es el único que tienes, añádelo al final y reduce el tiempo.
Especialmente si son de conserva. En ese caso, con unos minutos es más que suficiente. Si te pasas, se deshacen y pierden su textura.
Esto rompe los guisantes y estropea el plato. Usa velocidad baja siempre.
Después de triturar la cebolla, baja bien los restos con la espátula. Si no, el sofrito queda irregular.
Una de las cosas que más me gusta de esta receta es lo fácil que es adaptarla según lo que tengas en casa, o el día que tengas.
Justo al final, puedes añadir uno o dos huevos y dejarlos cuajar dentro de la Mambo unos minutos. Queda un plato completo y muy apetecible.
Añade una patata pequeña en dados junto con los guisantes. Tendrás un plato más contundente, ideal como plato único.
Si te gusta el contraste dulce-salado, deja pochar la cebolla unos minutos más antes de añadir el jamón. El resultado es espectacular.
Reduce la cantidad de jamón y añade más guisantes. Sigue siendo sabroso, pero más suave.
Aunque sea un plato sencillo, la forma de servirlo también influye. A mí me gusta servirlos bien calientes, en un plato hondo o en una cazuelita de barro. Si quedan melosos, mucho mejor. Un poco de pimienta recién molida por encima y listo.
Son perfectos como:
– primer plato.
– acompañamiento.
– cena ligera.
– guarnición de carnes.
Una de las grandes ventajas de esta receta es que se conserva muy bien.
Guárdalos en un recipiente hermético y consérvalos hasta 3 días sin problema. Al recalentarlos, hazlo a fuego suave o en la propia Mambo, con un poco de agua o caldo.
Sí, aunque la textura del guisante puede cambiar ligeramente. Si los congelas, hazlo sin huevo ni patata añadidos. Para descongelarlos, pásalos a la nevera la noche anterior y calientalos despacio.
Cómo preparo guisantes con jamón en Mambo de Cecotec de forma fácil y deliciosa. Receta paso a paso, trucos, conservación y consejos para que queden perfectos siempre.
Coloca en el vaso de la Mambo la cebolla y el ajo.
Programa:
Velocidad 6
Tiempo: 5 segundos
Baja los restos de las paredes con la espátula.
Añade el aceite de oliva.
Programa:
120 ºC
Velocidad 1
Tiempo: 5 minutos
Este sofrito es la base del sabor, así que no te saltes este paso.
Incorpora los taquitos de jamón.
Programa:
120 ºC
Velocidad 1
Tiempo: 3 minutos
Aquí no buscamos que el jamón se fría en exceso, solo que suelte aroma y sabor.
Añade los guisantes directamente al vaso.
Si usas guisantes congelados, no hace falta descongelarlos antes.
Opcional: añade un chorrito de vino blanco, o un poco de caldo si te gusta el plato un poco más jugoso.
Programa:
100 ºC
Velocidad 1
Tiempo:
– Guisantes congelados: 12-15 minutos
– Guisantes frescos: 10-12 minutos
– Guisantes en conserva: 5 minutos
Rectifica de sal y pimienta al final.
No todas las recetas tienen que ser complicadas para ser buenas. A veces, lo más sencillo es lo que más disfrutamos. Estos guisantes con jamón en Mambo son un claro ejemplo: fáciles, rápidos y con ese sabor de cocina casera que tanto nos gusta.
Si tienes Mambo y aún no los has probado, te animo a hacerlo. Y si ya los haces, cuéntame tu versión, porque siempre hay un truco nuevo que aprender.
Me encantaría saber tu opinión ¿los haces igual o tienes algún toque personal?
¿Prefieres guisantes frescos, congelados o de bote?
Déjamelo en comentarios, que me encanta leerte y compartir ideas de cocina real, de la de todos los días.