Descubre cómo preparar un guiso fácil, saludable y delicioso con calabacín. Receta paso a paso, historia de las lentejas, trucos de conservación y preguntas frecuentes.
Si hay una receta que me transporta a la infancia, al calor de la cocina y a esos olores que reconfortan en cualquier estación, es el guiso. Y si, además, le añadimos calabacín, conseguimos un plato equilibrado, suave, ligero y lleno de sabor. Una opción ideal tanto si eres vegano como si no.
Me gusta pensar en este guiso como un abrazo en forma de comida: es fácil de preparar, está lleno de nutrientes, y es apto para toda la familia. Cada plato tiene un poder casi mágico de saciar el estómago y alegrar el alma, porque sí, amiga, no sólo alimentan, también cuentan historias que vienen de muy, muy atrás.
Las lentejas son una de las legumbres más antiguas cultivadas por el ser humano. Se cree que ya se consumían hace más de 8.000 años, en la zona del Creciente Fértil, lo que hoy sería Oriente Próximo.
De hecho, se han encontrado restos de lentejas en yacimientos arqueológicos de la antigua Mesopotamia y Egipto. Eran consideradas un alimento básico gracias a su fácil conservación y su valor nutritivo.
Las lentejas son un ingrediente versátil que se puede utilizar en diversas preparaciones, aportando sabor y textura a muchos platos tradicionales.
Con el tiempo, las lentejas viajaron por el Mediterráneo, se hicieron imprescindibles en la dieta romana, y hoy en día, siguen siendo una parte esencial de la dieta mediterránea.
Ya empieza a notarse el fresco y apetecen platos de cuchara, verdad? Prueba estas lentejas y no te arrepentirás. Un plato caliente y ligero, que vuelve a mi mesa cada otoño ^^
Pon las lentejas en un bol con agua durante, al menos, una hora.
Esto ayuda a que se cocinen en menos tiempo

En una cazuela grande, añade el aceite de oliva y sofríe la cebolla, el ajo, y el pimiento bien picados. Cocina a fuego medio hasta que estén tiernos y ligeramente dorados.
Añade el tomate concentrado, deja que se cocine unos minutos y echa el pimentón dulce (retira la cazuela un momento del fuego al añadir el pimentón, para que no se queme y amargue).

Incorpora las lentejas previamente lavadas bajo el grifo.
Añade el calabacín troceado y la hoja de laurel. Remueve bien para mezclar los ingredientes.

Añade el caldo de verduras o el agua, si lo prefieres
Baja el fuego, tapa la cazuela y deja cocer a fuego suave unos 40 minutos, hasta que las lentejas estén blandas.
Cuando las lentejas estén tiernas, ajusta de sal y pimienta.
Sirve caliente, acompañado de un buen trozo de pan casero.
· Usa lentejas pardinas, se cocinan más rápido.
· El comino ayuda a hacer las legumbres más digestivas.
· Cocínalas siempre a fuego lento, el secreto de un guiso está en la calma.
Sí, pero como ya están cocidas, añádelas al final y reduce el tiempo de cocción.
Si usas pardinas puedes saltarte este paso, pero un remojo corto (incluso de 30 minutos), puede hacerlas aún más digestivas.
De todas formas, si no quieres estar pendiente de la olla puedes prepararlas con ayuda del robot de cocina
Puedes dejar el guiso destapado los últimos 10 minutos para que evapore. Y si queda demasiado espeso, añade un poco más de caldo o agua caliente.
Un buen pan casero o una ensalada ligera son perfectos. Y para los más golosos, un postre cítrico como una naranja en rodajas le va perfecto.
Este guiso de lentejas con calabacín no es sólo una receta, es una invitación a reconectar con la cocina de siempre, la de fuego lento y cucharada generosa.
Si lo pruebas, cuéntame en los comentarios cómo te ha salido, si le diste tu toque personal o si te transportó a algún recuerdo de tu infancia. Y si te ha gustado, compártelo: así seguimos difundiendo la magia de la cocina casera^^