Huevos rellenos con atún y langostinos caseros perfectos, con una receta fácil y tradicional, trucos infalibles, variaciones deliciosas, conservación, preguntas frecuentes y todo lo que necesitas saber para que queden siempre cremosos y deliciosos.
Aunque partan de una base muy simple, admiten mil variaciones. Puedes hacerlos clásicos, modernos, ligeros, más contundentes, con pescado, con carne, vegetarianos… Siempre hay una versión que encaja contigo y con lo que tengas en la nevera.
A veces, no nos damos cuenta de lo especiales que son las recetas sencillas hasta que las analizamos un poco. Los huevos rellenos tienen muchas cosas buenas, y te las cuento porque seguro que te ves reflejada en más de una.
No hace falta ser una experta en cocina para hacer unos buenos huevos rellenos con atún. De hecho, es una de esas recetas ideales si estás empezando o si quieres cocinar sin estrés.
Esto, para mí, es clave. Poder dejarlos hechos unas horas antes y olvidarte hasta el momento de servirlos es un regalo, sobre todo cuando tienes invitados.
Es raro encontrar a alguien que diga que no le gustan los huevos rellenos con atún y langostinos. Tienen un sabor suave, agradable y muy familiar.
Con pocos ingredientes puedes preparar un plato abundante y resultón. Perfectos para comidas familiares o celebraciones grandes.
Admiten mil rellenos y presentaciones. Puedes adaptarlos a cualquier gusto o necesidad.
Una vez que dominas la versión clásica, empieza lo divertido: jugar con los rellenos. Aquí te voy a confesar algo: a mí me encanta hacer una bandeja variada, como si fuera una pequeña degustación. Queda espectacular en la mesa, la gente se entretiene probando, y tú te quedas con la fama de “esta receta la tienes que pasar”.
Lo mejor es que no tienes que hacer diez recetas distintas desde cero. Con la base de yema + algo cremoso + ingrediente principal, puedes crear versiones completamente diferentes.
Te dejo mis favoritas, las que más hago y las que más éxito me dan.
Estos son como los clásicos, pero más frescos.
Ingredientes extra: tomate frito, o tomate triturado bien escurrido.
Cómo los hago:
A la mezcla de yemas y atún le añado una o dos cucharadas de tomate, y reduzco un poquito la mayonesa para que no quede demasiado líquida. Quedan con un punto más sabroso y mucho más jugosos.
Consejo: si usas tomate frito casero, ya es otro nivel.
Esta versión es ideal si quieres algo diferente sin complicarte.
Ingredientes extra: jamón york picadito, queso crema.
Cómo los hago:
Machaco las yemas, añado queso crema en lugar de parte de la mayonesa y mezclo con jamón picado muy fino. Quedan súper cremosos, con un sabor muy suave, perfectos para niños también.
Decoración ideal: una tira fina de jamón o un poco de cebollino.
Si te apetece una versión que se sienta más moderna y ligera, esta es genial.
Ingredientes extra: aguacate maduro, limón, sal, pimienta
Cómo los hago:
Machaco las yemas con aguacate y unas gotas de limón. En vez de mayonesa, uso una cucharadita de yogur o un chorrito de aceite de oliva para ajustar la textura. Quedan cremosos, frescos y con ese sabor suave del aguacate que combina genial con el huevo.
Consejo: el limón no es solo por el sabor, también evita que el aguacate se oscurezca.
Si quieres quedar como una reina sin esfuerzo, esta es tu versión.
Ingredientes extra: salmón ahumado, queso crema o mayonesa, eneldo
Cómo los hago:
Mezclo yemas con queso crema y salmón picado. Si quiero, añado un poquito de eneldo o cebollino. Quedan súper delicados, cremosos y con un toque elegante.
Consejo: no te pases con la sal, el salmón ya aporta bastante.
A mí me encantan, pero aviso: no son para todos. En una bandeja variada quedan genial porque siempre hay alguien que los elige.
Ingredientes extra: un poquito de sriracha, tabasco o pimentón picante
Cómo los hago:
A la mezcla clásica le añado unas gotas de picante y listo. También puedes usar pimentón de la Vera para un toque más ahumado.
Aquí viene la parte que más me gusta: los trucos de cocina real, de esos que aprendes con la experiencia. Porque los huevos rellenos parecen sencillos, sí, pero hay detalles que marcan la diferencia entre “están buenos” y “por favor, pásame la receta”.
Los huevos demasiado grandes tienen una clara más gruesa y el equilibrio entre clara y relleno cambia. A mí me gustan los medianos o grandes normales: quedan más proporcionados y más bonitos.
Esto es clave. Si el atún suelta aceite o agua, el relleno se vuelve pastoso o aguado.
Es el truco número uno para clavar la textura. Si te pasas, luego sólo puedes corregir añadiendo más yema o atún, y ya no es lo mismo.
Si quieres que el relleno quede súper fino, puedes triturarlo con la batidora o con un procesador. A mí me gusta hacerlo cuando quiero una presentación más “elegante”.
Eso sí: no lo tritures demasiado tiempo, porque se puede volver demasiado pastoso. Con unos segundos basta.
Esto cambia totalmente el aspecto. Yo uso una manga con boquilla rizada, como si estuviera decorando cupcakes. Quedan preciosos, y además es más limpio que usar una cuchara.
A veces, el huevo y la mayonesa pueden resultar un poco pesados. Añadir unas gotas de limón o un poquito de vinagre suave puede hacer que el relleno se sienta más ligero.
No es para que sepa ácido, es para levantar el sabor.
Aquí te dejo los fallos más habituales y lo que hago yo para arreglarlos.
Solución: añade un poquito más de mayonesa, yogur o queso crema.
También puedes añadir una cucharadita de tomate o un chorrito mínimo de aceite de oliva.
Solución: añade más yema machacada o más atún escurrido.
Otra idea: un poquito de pan rallado muy fino, pero sólo si no te queda otra.
Esto suele pasar cuando el huevo está demasiado cocido o cuando lo has cortado con un cuchillo poco afilado. Corta con un cuchillo fino, limpio y con un corte firme.
Si se rompe alguna clara, no pasa nada: la pones al final de la bandeja, decoras bien y nadie lo nota.
Eso ocurre por sobrecocción.
Truco: 10 minutos desde que hierve el agua y luego enfriar rápido. Si haces esto, la yema queda amarilla y bonita.
Esto parece una tontería, pero la presentación influye muchísimo. Y los huevos rellenos con atún y langostinos son de esos platos que, si los presentas bien, quedan espectaculares.
Una fuente blanca hace que el color del relleno y la decoración resalten muchísimo.
Un toque de pimiento, una aceituna, un poco de cebollino… pero colocado con cariño, no tirado al azar.
Si haces varias versiones, colócalas por grupos: unos de atún, otros de aguacate, otros de gambas… Queda precioso.
Unas hojas de rúcula, canónigos o perejil alrededor. No es para comer necesariamente, es para que se vea más fresco y apetecible.
Aquí me pongo un poco seria (pero solo un poco), porque el huevo y la mayonesa son delicados. Yo soy muy partidaria de cocinar con alegría, sí, pero también con cabeza. Lo bueno es que, si sigues unas pautas simples, puedes conservar tus huevos rellenos perfectamente y sin miedo.
En un recipiente hermético, los huevos rellenos duran entre 24 y 48 horas en buen estado, dependiendo del relleno.
Si llevan marisco, pescado o mayonesa casera, yo no apuro más de 24 horas.
Si llevan mayonesa comercial y están bien refrigerados, pueden aguantar hasta 48 horas.
Consejo de amiga: si quieres que estén perfectos, lo ideal es hacerlos el día anterior, o la misma mañana y consumirlos ese mismo día. Están en su punto.
El enemigo número uno de los huevos rellenos es el aire. Si los dejas destapados, la clara se seca, el relleno se “acartona” y ya no tienen esa gracia.
Lo que hago yo:
Los coloco en una fuente o tupper hermético
Si no tengo tapa, cubro con film tocando lo menos posible el relleno
Si puedo, los pongo en una sola capa para que no se aplasten
Si vas a guardarlos en una fuente grande, un truco genial es poner una hoja de papel de cocina ligeramente humedecida por encima (sin tocar el relleno), y luego taparlos. Mantiene la humedad y ayuda a que no se resequen.
No lo recomiendo. La clara al descongelar se vuelve gomosa y el relleno con mayonesa cambia de textura. Se “corta”, se vuelve raro, y pierde toda la gracia.
Si necesitas prepararlos con antelación, esta es la mejor estrategia:
Cueces los huevos y los guardas sin rellenar
Preparas el relleno aparte y lo guardas en la nevera
Rellenas el mismo día
Esa es mi fórmula para ir tranquila sin renunciar a la calidad.
Yo sigo estas reglas sencillas:
Nunca los dejo fuera de la nevera más de 1 hora (2 horas como máximo si hace fresco)
Si es verano o hace calor, mucho cuidado: los saco justo antes de servirlos.
Si van a estar en un buffet, mejor hacer una bandeja pequeña y reponer desde la nevera
No es por asustar, es por cuidar. Los huevos rellenos con atún y langostinos son maravillosos, pero no les gusta el calor.
Esta parte me encanta porque es lo que te salva cuando tienes invitados o un día ajetreado.
Así quedan frescos, cremosos y con una presentación preciosa.
Se puede. Solo hazlo bien:
Usa mayonesa comercial si van a estar muchas horas. Guárdalos bien tapados y decora justo antes de servir si la decoración es delicada (por ejemplo, rúcula o cosas que se humedecen)
Esto es un drama clásico: los haces perfectos y luego en el trayecto se mueven, se aplastan y parece que han pasado por una tormenta. Trucos que uso yo:
Nada de apilarlos. Una sola capa y los huevos quietos.
Coloca papel de cocina en la base para que no resbalen.
Si hace calor, usa bolsa térmica o una acumulador de frío. Los huevos rellenos lo agradecen.
Si vas a poner aceitunas, pimiento, cebollino… llévalo en un mini tupper y lo colocas al llegar. Así llegan más bonitos.
Los huevos rellenos con atún y langostinos funcionan como entrante, como aperitivo, como parte de una mesa fría… y quedan genial con muchas cosas. Te dejo ideas para que montes un menú redondo sin complicarte.
Ensalada mixta o ensalada de tomate con buen aceite
Croquetas o empanadillas
Un plato principal sencillo: pollo al horno, tortilla, albóndigas, pescado al horno
Tabla de quesos y embutidos
Pinchos fáciles o canapés
Patés caseros
Pan tostado, picos, regañás
Una ensalada fresca para equilibrar
Huevos rellenos de gambas o salmón
Rollitos de pan de molde
Canapés variados
Una crema calentita (de calabaza o de marisco)
Luego el plato fuerte
Los huevos rellenos con atún y langostinos encajan en todo.
Aprende a preparar huevos rellenos caseros perfectos, con una receta fácil y tradicional, trucos infalibles, variaciones deliciosas, conservación, preguntas frecuentes y todo lo que necesitas saber para que queden siempre cremosos y deliciosos.

Pon los huevos en un cazo con agua fría.
Cuando empiece a hervir cuenta 12 minutos para que queden bien cocidos.

Corto los huevos por la mitad a lo largo y retiro las yemas con cuidado, colocándolas en un bol. Las claras las reservo en una fuente.

Aplasto las yemas con un tenedor hasta que quedan bien desmenuzadas
Añado el atún bien escurrido y los langostinos troceados.
Incorporo la mayonesa poco a poco
Este punto es importante: no pongas toda la mayonesa de golpe. Es mejor ir añadiendo hasta conseguir una textura suave, pero no líquida.
Pruebo de sal y ajusto si hace falta.

Con una cuchara pequeña relleno las claras generosamente. Me gusta que sobresalga un poco, porque visualmente quedan más apetecibles.

Puedes poner un poco de pimiento rojo cocido o langostinos enteros para decorar tus huevos rellenos con atún y langostinos.
A mí los huevos rellenos con atún y langostinos me parecen uno de esos platos que nunca deberían faltar en tu recetario básico. Son fáciles, económicos, versátiles y tienen esa mezcla de nostalgia y sabor casero que engancha.
Aunque sean “de toda la vida”, siempre puedes reinventarlos. Un día los haces clásicos, otro día con gambas, otro con aguacate… y siempre parecen una receta nueva.
Si te animas a prepararlos, me encantará que vuelvas y me cuentes qué versión hiciste, si los decoraste de alguna forma especial, o si en tu casa tenéis algún ingrediente secreto de familia.
Déjame preguntas en comentarios, que de verdad me encanta conversar sobre recetas:
¿Tú eres del relleno clásico de atún o te gusta innovar?
¿Qué decoración les pones siempre?
¿En tu casa se comen en Navidad, en verano… o todo el año como en la mía?
¿Quieres que escriba otra entrada con versiones más modernas o ligeras?
Cuéntamelo abajo, que te leo.