Si buscas una receta de plum cake casero que quede esponjoso, jugoso y lleno de sabor, has llegado al sitio correcto. Este plum cake es un clásico de la repostería casera: económico, sin conservantes raros y mucho más rico que el industrial. Se prepara en menos de media hora y es ideal para desayunos, meriendas o para regalar en Navidad.
El plumcake (o plum cake), es un bizcocho rectangular con frutas secas y confitadas que le dan un toque jugoso y aromático. Aunque su nombre suene inglés, en España e Italia lo llamamos así, mientras que en otros países es el famoso pound cake o quatre-quarts.
Hacerlo en casa tiene ventajas: controlas los ingredientes, puedes ajustar el azúcar o el alcohol y sale mucho más económico. Además, dura días envuelto en film y se congela genial. Es un postre clásico que gusta a todos.
Aunque muchos piensan que es 100 % inglés, la realidad es distinta. El origen del plumcake se remonta al pound cake británico, un bizcocho hecho con “una libra” (pound), de cada ingrediente principal (harina, azúcar, mantequilla y huevos). Se creó para los marineros de la época colonial porque aguantaba semanas sin estropearse, gracias a la gran cantidad de grasa y azúcar que lleva.
Con el tiempo, los franceses lo perfeccionaron dándole forma rectangular y añadiendo sabores. En España lo adoptamos y le pusimos nuestro toque con frutas confitadas, pasas y un chorrito de licor o zumo. Hoy es un clásico de Navidad y de meriendas de toda la vida.

Detalle del plum cake cortado
¿Te animas a probar esta receta de plumcake casero? Cuéntame en comentarios cómo te salió o qué variación vas a hacer. Si te ha gustado, comparte el post para que más gente descubra lo fácil y rico que es hacer plum cake en casa.
¡A cocinar!
Receta probada y mejorada en mi cocina durante años. Siempre con ingredientes de calidad y medidas exactas. ¡Éxito garantizado!
Si buscas una receta de plumcake casero que quede esponjoso, jugoso y lleno de sabor, has llegado al sitio correcto. Este plum cake es un clásico de la repostería casera: económico, sin conservantes raros y mucho más rico que el industrial. Se prepara en menos de media hora y es ideal para desayunos, meriendas o para regalar en Navidad.

Mezcla las frutas con un poco de harina para que no se hundan

Con varillas eléctricas durante 3-4 minutos hasta que quede una crema pálida y esponjosa.

De uno en uno, batiendo bien después de cada uno. Si la mezcla corta un poco, no pasa nada.

Tamiza la harina con la levadura. Añádelos a la mezcla en dos o tres tandas. Mezcla solo hasta integrar (no sobrebatas).

Incorpora las frutas escurridas y mezcla con una espátula con movimientos suaves.

Vierte la masa en el molde y alisa la superficie. Hornea 50-60 minutos. A los 40 minutos puedes tapar con papel de aluminio si se dora demasiado. El plumcake estará listo cuando al pinchar con un palillo salga limpio.