Hoy vamos a hablar sobre cómo combatir la inflamación de forma natural con alimentos antiinflamatorios, recetas fáciles y con consejos prácticos.
cuando el cuerpo habla
¿Te ha pasado que, a veces, sientes tu cuerpo más pesado de lo normal, que tus articulaciones se quejan, o que incluso tu propia piel parece estar en guerra contigo? Pues resulta que todo eso puede ser efecto de la inflamación en tu cuerpo. Sí, aunque no lo sepas, puede que tengas inflamación en tu aparato digestivo, y tú por ahí haciendo tu vida sin saberlo!!
En realidad, la inflamación, en su justa medida, puede ser buena Es la forma en la que nuestro cuerpo se protege, se repara y responde a las agresiones externas. Pero cuando la inflamación se descontrola, se convierte en un enemigo silencioso. Lo bueno es que podemos combatirla desde la cocina, con platos llenos de sabor y de magia, que no sólo alimentan sino que también curan.
Qué es la inflamación y por qué deberías prestarle atención
La inflamación no es otra cosa que la respuesta natural de nuestro cuerpo frente a algo que percibe como una amenaza, ya sea una herida, una infección o, incluso, el estrés prolongado. Podemos distinguir dos tipos de inflamación:
La inflamación buena
Es la que se activa cuando te haces un corte en un dedo, o cuando tienes un resfriado. Es la forma que tiene el cuerpo de solucionar el problema y, después, desaparece.
La inflamación mala
El problema viene cuando la inflamación se queda, y se convierte en un estado crónico. Ese «fuego lento» o ese estado de alerta continuo del cuerpo, puede abrir la puerta a enfermedades del corazón, diabetes tipo 2, artritis e, incluso, a algunos tipos de cáncer.
Es muy probable que no sepas que la sufres, salvo que te salga en alguna analítica. Pero puede que notes algunos signos como cansancio, barriga hinchada, dolor en las articulaciones,…sea como sea, cuidar tu alimentación siempre es buena idea.
Cómo la comida puede ser tu aliada (o tu enemiga)
Aquí es donde nosotras, con nuestra cuchara de madera y nuestros fogones, podemos marcar la diferencia. Lo primero es distinguir los alimentos que nos ayudan y los que no.
Alimentos que alimentan el fuego (la inflamación)
- Azúcares refinados.
- Harinas blancas.
- Refrescos y bebidas ultraprocesadas.
- Carnes procesadas.
- Fritos y grasas trans.
Alimentos que apagan el fuego (los héroes antiinflamatorios)
- Frutas ricas en antioxidantes como arándanos, fresas, o naranjas.
- Verduras de hoja verde, como las espinacas, el kale o las acelgas.
- Pescados ricos en omega-3: salmón, caballa, sardina.
- Legumbres: lentejas, garbanzos, alubias.
- Frutos secos y semillas como nueces, almendras, semillas de lino y de chía.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Especias mágicas: cúrcuma, jengibre, canela.
Receta especial antiinflamatoria: bowl de lentejas con cúrcuma y verduras
Porque la teoría sin práctica se queda a medias, aquí te dejo una receta que, en casa, se ha convertido en un fijo del menú semanal, para esos días en los que el cuerpo pide algo rico y rápido. Además, es de lo mejor para combatir la inflamación.
Ingredientes
- 200 g de lentejas cocidas.
- 1 calabacín.
- 2 zanahorias.
- 1 cebolla.
- 2 dientes de ajo.
- 1 cucharadita de cúrcuma.
- 1 cucharadita de jengibre fresco rallado.
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- Sal y pimienta al gusto.
- Perejil fresco para decorar.
Preparación
- Sofríe la cebolla y el ajo en el aceite de oliva, hasta que estén dorados.
- Añade las zanahorias y el calabacín cortados en cubitos.
- Incorpora la cúrcuma y el jengibre, remueve bien para que las verduras se impregnen.
- Agrega las lentejas, mezcla y deja cocinar unos 10 minutos a fuego bajo.
- Rectifica de sal y de pimienta.
- Sirve caliente y difruta!!
Este guiso lo puedes preparar el domingo, por ejemplo, y guardarlo en la nevera hasta tres días. Incluso puedes congelarlo en porciones individuales, así tendrás siempre a mano un plato sano, que combate la inflamación y que, además, reconforta.
Truco: añade un chorrito de limón justo antes de servir. La vitamina C ayuda a potenciar los beneficios antioxidantes.
Un poco de Historia y curiosidades de los alimentos antiinflamatorios
Las lentejas, por ejemplo, han sido cultivadas desde hace más de 8.000 años en Oriente Medio. El ajo, se consideraba un medicamento en el antiguo Egipto. Y la cúrcuma, llamada “el oro indio”, se ha usado en la medicina ayurvédica durante siglos, para calmar dolores e inflamaciones. Y hay muchos más ejemplos como estos.
La tradición no miente: llevamos milenios usando la cocina como nuestra pequeña botica, ¿por qué no seguir haciéndolo?
Preguntas frecuentes
¿De verdad la dieta puede reducir la inflamación?
Sí. No es magia, es ciencia. Los estudios demuestran que una dieta rica en antioxidantes y en grasas saludables, ayuda a disminuir los marcadores inflamatorios en sangre.
¿Necesito eliminar todos los alimentos inflamatorios?
No hace falta ser extremista. Se trata de encontrar un equilibrio y priorizar lo que te hace bien. Simplemente reduce los alimentos inflamatorios todo lo que puedas, que no sean tu comida habitual.
¿El ejercicio y el sueño también influyen?
Totalmente. Dormir mal o llevar una vida sedentaria también puede aumentar la inflamación, así que no te olvides de mover el cuerpo de vez en cuando ^^
Querida amiga, cuidar de nosotras no siempre tiene que ser complicado, a veces, basta con fijarnos en lo que ponemos en el plato y elegir con cariño los ingredientes. Cada verdura que añades, cada especia que usas con intención, es un gesto de amor hacia tu propio cuerpo, y hacia tu familia.
Te invito a probar la receta, a experimentar con otros ingredientes, y a contarme qué tal te sientes. Porque la cocina no sólo nos alimenta, también nos ayuda a sanar.




